Es lo que tiene no tener ni puta idea de informática ni de algo que mínimamente se le parezca, que al final haces las cosas a lo garrulo y no te queda la cosa esa bonita y preciosa que esperabas. Pero así es todo, vida y demás. A tomar por culo y a tragar como venga, o si no golpe de estado contra el infortunio y a apretar los dientes hasta que consigas la estupidez que querías. You know, el plasma, el móvil, las tetas de plástico o un blog de esos que lees y se te cae la baba, no por lo que escriba el listo de turno, sino por la cantidad de chorraditas y pijadas con lo que lo adorna y que ya quisieras tú poner en el tuyo. O saber poner, por lo menos.
Y mientras mi mayor problema es mi autoblogfobia (¡toma palabro!) por las iberias los malvados esbirros del doctor Mongo dicen que ya pasan de eso del mate, que ahora prefieren susto y que la muerte para el Cine de Barrio. Ya era hora nenes, que nadie os había dado vela en este entierro y ahí estábais sujetándola mientras aquí ni cristo se podía pegar el lote. Y otra cosita, en el KKK a lo mejor tienen sitio los que no se resignen a mirar como iguales a sus iguales. A ver si es verdad ya, cojones, ORAIN BAKEA.